Quito / San José, 29 de marzo de 2026 / Prensamérica Internacional® expresa su profunda preocupación y rechazo ante las crecientes señales de presión institucional y amenazas veladas de cierre o intervención contra medios de comunicación independientes en Ecuador, particularmente los reportados contra el Grupo Editorial Expreso-Extra y otros diarios críticos al Gobierno del presidente Daniel Noboa.
En el contexto regional de América Latina, donde la libertad de expresión enfrenta serios retrocesos —desde regímenes que ejercen censura directa hasta países donde la violencia criminal silencia a la prensa—, Ecuador no puede permitirse sumar su nombre a esa lista negra. El Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa 2025-2026 ya ubica al país en la categoría de “alta restricción”, con una caída de más de 7 puntos en su calificación. Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha calificado la situación como “sumamente grave”, documentando seis periodistas asesinados en 2025 y un aumento alarmante de amenazas de muerte en los primeros meses de 2026. Estos datos no son opiniones: son hechos verificados por organismos internacionales.
Lo que ocurre hoy en Ecuador no es un simple “ajuste administrativo”. La intervención de la Superintendencia de Compañías sobre la editora Granasa, las presiones previas para la salida de columnistas como Martín Pallares y Roberto Aguilar, las sanciones extemporáneas y la amenaza de confiscación de paquetes accionarios configuran un patrón de represalias indirectas que busca someter la línea editorial de medios incómodos.
Este tipo de acciones, disfrazadas de control societario o fiscal, constituyen una forma sofisticada de censura que viola el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y los principios de la Declaración de Chapultepec, que el propio presidente Noboa firmó en 2024.
Nadie discute la legítima obligación del Estado ecuatoriano de combatir al narcotráfico y la delincuencia organizada. Sin embargo, la seguridad nacional no puede construirse sobre el debilitamiento de la prensa libre. Una democracia que asfixia a sus medios críticos termina asfixiándose a sí misma: pierde el control ciudadano, fomenta la impunidad y genera el vacío informativo que luego llena la desinformación o el miedo.
Prensamérica Internacional® exige al Gobierno ecuatoriano:
Detener de inmediato cualquier acción administrativa que tenga como efecto real el cierre, la intervención o la neutralización de medios independientes.
Garantizar la protección efectiva de periodistas y columnistas frente a amenazas de muerte y agresiones.
Restablecer las condiciones mínimas para que la prensa pueda cumplir su rol constitucional de control del poder, sin condicionamientos editoriales ni retaliaciones económicas.
La historia reciente de América Latina nos ha enseñado que cuando un gobierno comienza a “corregir” a la prensa con herramientas del Estado, el siguiente paso no es más seguridad: es menos democracia. Ecuador está a tiempo de evitar ese camino. La libertad de prensa no es un lujo ni un estorbo; es el oxígeno de cualquier República que se precie de serlo.
Prensamérica Internacional® seguirá monitoreando con rigor y sin concesiones la situación de la libertad de expresión en Ecuador y en toda la región. Porque defenderla no es un acto político: es un deber periodístico y democrático.
Atentamente,
Roberto González Short
Director General
Prensamérica Internacional®
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