SAN JOSÉ, Costa Rica.– La llegada de la Virgen Peregrina de Guadalupe a Costa Rica, prevista del 14 al 28 de julio, representa una oportunidad especial para que miles de fieles vivan un encuentro espiritual con una de las advocaciones marianas más queridas y veneradas del continente americano. La Virgen de Guadalupe ocupa un lugar privilegiado en la fe de millones de personas. Desde las apariciones ocurridas en 1531 a San Juan Diego, en el cerro del Tepeyac, México, su mensaje de amor, cercanía y esperanza ha trascendido generaciones y fronteras, convirtiéndose en un símbolo de identidad para América Latina.
La visita de la imagen peregrina adquiere una relevancia singular porque llegará acompañada de una reliquia de primer grado relacionada con el ayate de San Juan Diego, donde quedó impresa milagrosamente la imagen guadalupana. Asimismo, la imagen que recorrerá Costa Rica fue bendecida por San Juan Pablo II y procede de la Basílica de Guadalupe, considerada uno de los principales centros de peregrinación del mundo.
Prensamérica© habló la tarde de este miércoles, con Ronald Charpentier Acuña, coordinador del Ministerio San Pablo Costa Rica y México, quien nos detalló la agenda que tienen para la figura religiosa, «durante su recorrido por el país, la Virgen Peregrina visitará diversas comunidades de fe. El 16 de julio estará presente en la Parroquia Cristo Rey del Universo, en San José; el 17 de julio visitará la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Goicoechea; y el 18 de julio llegará a la Catedral de Puntarenas, donde centenares de fieles podrán participar en actividades religiosas y de oración. Las jornadas incluirán procesiones, rezo del Santo Rosario, celebraciones eucarísticas, charlas formativas, momentos de adoración y encuentros comunitarios orientados a fortalecer la fe y la unidad entre las familias costarricenses. Además de las actividades parroquiales, existe el deseo de llevar la imagen a hospitales, centros penitenciarios y otros espacios donde muchas personas necesitan una palabra de esperanza y acompañamiento espiritual. La intención es que nadie quede excluido de esta experiencia de encuentro con la Virgen de Guadalupe. Durante más de una década, la Virgen Peregrina ha recorrido numerosas ciudades de México y diversos países, llevando un mensaje de reconciliación, defensa de la vida, fortalecimiento de las familias y confianza en Dios. Su presencia ha congregado a miles de personas que encuentran en ella un signo de consuelo y cercanía en tiempos de incertidumbre», dijo Charpantier.
«Desde el Ministerio San Pablo extendemos una cordial invitación a toda la comunidad católica, movimientos apostólicos, grupos parroquiales y familias costarricenses para participar en esta histórica visita. Más allá de una tradición religiosa, se trata de una oportunidad para renovar la fe, fortalecer los valores familiares y vivir momentos de profunda comunión espiritual. Costa Rica se prepara así para abrir sus puertas y su corazón a la Virgen Peregrina de Guadalupe, la Madre que durante siglos ha acompañado la historia y la esperanza de los pueblos de América», puntualizó Charpantier.
Para más información sobre las actividades programadas, los interesados pueden comunicarse al WhatsApp 7086-7621 o escribir al correo electrónico ministeriosanpablo@gmail.com.