En el Hospital de Niños Baca Ortiz de Quito, guardias privados impidieron el ingreso de un equipo de Ecuavisa que buscaba registrar denuncias sobre falta de medicinas y equipos dañados. Los agentes indicaron que solo se permiten entrevistas fuera del hospital y con autorización escrita de la dirección de comunicación. Pacientes y familiares señalaron que, mientras enfrentan carencias, personal de seguridad los fotografía e intimida cuando hablan con la prensa. En Guayaquil, el Hospital Francisco Icaza Bustamante también mantiene hermetismo, con médicos y padres que denuncian amenazas si revelan la situación interna.